jueves, 29 de marzo de 2007

Es posible que tu navegador no permita visualizar esta imagen.


TE INVITAMOS EL 31 DE MARZO EN EL SECTOR DE ISLA HUAPI- GALPON LORENZO HUENTEN A LAS 17:HORAS HASTA QUE LAS VELAS NO ARDAN

CON GRUPO EN VIVO Y EN DIRECTO

VEN Y PARTICIPA EN LOS CONCURSOS

JUNTO A LOS LOCUTORES Y DJ

BAR Y COCINA ENCONTRARAS ¡¡¡LO MEJOR!!!!!

LOS QUE SE RECAUDE IRÁ DIRECTO BENEFICIO A LA

RADIO WERKEN KURUF

TE ESPERAMOS NO TE ARREPENTIRAS


Kolectivo We Newen

lunes, 26 de marzo de 2007

DECLARACIÓN PÚBLICA (COM)

Lunes 26 de Marzo de 2007

DECLARACIÓN PÚBLICA

Coordinación de Organizaciones Mapuche (COM)

A la opinión pública regional, nacional e internacional

Los últimos acontecimientos vividos en el País Mapuche parecieran reafirmar nuestra percepción sobre la nula disposición que posee el Estado chileno y el gobierno de la Sra. Michelle Bachelet para otorgar una salida favorable a nuestra histórica reivindicación por el reconocimiento, respeto y ejercicio de nuestros derechos como Pueblo, condiciones indispensables para nuestro desarrollo futuro y el establecimiento de una Nueva Relación entre el Estado y la Nación Mapuche. A pesar de haber tendido puentes de acercamiento y desarrollado propuestas políticas que fueron expuestas ante la propia mandataria en Santiago, vemos como las autoridades persisten en su falta de compromiso con dicho proceso de diálogo, dilatando por un lado su respuesta e incrementando, por otro, medidas represivas que en nada contribuyen a la mantención de las confianzas.

La Coordinación de Organizaciones Mapuche (COM) es una expresión de unidad al interior del movimiento social mapuche, un referente que agrupa a más de 35 organizaciones territoriales, urbanas y estudiantiles desde Arauco hasta la Provincia de Aysén, y que ha apelado a la posibilidad de un entendimiento amplio con el Estado y la sociedad chilena en su conjunto, todo ello sobre la base del reconocimiento y respeto de nuestros derechos políticos, sociales, económicos, culturales y territoriales. Nos comprometió además en este esfuerzo nuestro compromiso permanente con el diálogo político y la voluntad manifestada por el gobierno de Michelle Bachelet de generar espacios de “consulta y participación” para abordar nuestras reivindicaciones y demandas.

Sin embargo, vemos con preocupación como nuevamente las publicitadas buenas intenciones de los gobiernos de la Concertación de Partidos por la Democracia siguen quedando solo en los discursos de campaña y las frases hechas para la televisión. Por un lado se nos habla de “participación y gobierno ciudadano”, pero por otro vemos como se incrementa en nuestro territorio el avance de las grandes empresas chilenas y transnacionales. Todo ello sin consulta, sin participación y sin el más mínimo asomo de un cambio de actitud por parte de las autoridades nacionales y regionales, estas últimas preocupadas más bien de los intereses del empresariado y no de abordar responsablemente los graves problemas sociales y ambientales que aquejan a la ciudadanía –mapuche y chilena- en su conjunto.

La presidenta Michelle Bachelet ha cumplido con el ritual de casi todos los gobiernos de la Concertación, desde el fin de la dictadura militar, en materia indígena. Nos referimos a la implementación de alguna “mesa de diálogo” o “comisión de trabajo” a fin de mostrar ante el país –y en los últimos años ante organismos internacionales- que existe una preocupación especial del estado por nosotros. Y mientras esperamos que el gobierno de respuesta a las propuestas planteadas al estado chileno por los consejeros indígenas y nuestras propias organizaciones, vemos como brillan por su ausencia en las prioridades legislativas de su gobierno para el año 2007 importantes demandas de nuestro pueblo, tales como la ratificación del Convenio 169 de la OIT y el negado reconocimiento constitucional.

La intervención de nuestro territorio por parte de un modelo de desarrollo económico basado en la explotación de los recursos naturales, continúa generando graves perjuicios a nuestra población nacional. Los megaproyectos y las inversiones públicas que atentan contra el ecosistema y nuestras propias formas de vida, el ixofil mogen, avanzan progresivamente y sin pausa por diversos territorios. Las empresas forestales, principales responsables de la devastación ambiental del Wallmapu, continúan su proceso de expansión en la zona sur, apoderándose de nuevos territorios y empobreciendo las escasas tierras que aún habitan nuestras comunidades a un costado de sus plantaciones industriales.

Nuestra gente, en diversas zonas, sigue estando condenada a convivir con basurales, vertederos y plantas de tratamiento de aguas servidas que además de dañar el medio ambiente, afectan gravemente su salud y calidad de vida. En la zona williche de Chiloé, las empresas transnacionales salmoneras y sus socios chilenos agrupados en SalmonChile, prosiguen con la destrucción del borde costero, impactando gravemente el medioambiente y un patrimonio paisajístico de renombre internacional producto de la contaminación de sus plantas de procesamiento y jaulas de criadero.

Estas mismas empresas, símbolo para el gobierno de “progreso y bienestar”, condenan a diario nuestros hermanos y hermanas williche a condiciones laborales de “trabajo esclavo”, tal como consignan estudios de organismos no gubernamentales e inclusive informes del propio Parlamento chileno. En Pargua, lado norte del Canal de Chacao, nuestros peñi, lamgen, de la comunidad Pepiükelen han debido recurrir ante la Comisión Internacional de Derechos Humanos en Washington, buscando aquella justicia que el gobierno y la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (CONADI) les han negado en su propia tierra, cercada hoy por plantas de empresas salmoneras.

Junto con lo anterior, nuevos peligros se asoman en el horizonte para nuestro territorio y nuestra gente, como las empresas mineras que amenazan con explotar vastas zonas de la Provincia de Arauco y contaminar con sus desechos la ribera del lago Lleu-Lleu; el ducto que la empresa Celulosa Arauco y Constitución (CELCO) pretende construir en la costa de Mehuin; proyectos geotérmicos e hidroeléctricos proyectados por Endesa y capitales noruegos en la zona cordillerana de Panguipulli y Liquiñe; y la construcción, por parte del Ministerio de Obras Públicas, del nuevo “Aeropuerto de La Araucanía” en medio de comunidades del sector de Kepe, megaproyecto que cuenta con respaldo total de las máximas autoridades regionales.

La existencia hoy de diversos conflictos territoriales son consecuencia directa de este modelo de desarrollo económico y del no reconocimiento de aquellos derechos que nos asisten como Pueblo. No se trata de la acción de “violentistas” o de los planes de organizaciones mapuche “clandestinas” operando desde las sombras, a quienes solo es posible aplicar “mano dura” y legislaciones heredadas de la dictadura militar de Pinochet. Muchos conflictos por la reivindicación de espacios territoriales continúan sin solución, no se han detenido, a lo más se han contenido como consecuencia de la brutal represión que nos ha afectado. Es lo que acontece hoy en las zonas de Lleu-Lleu, Ercilla, Kepe, Wilio, Panguipulli y la Península de Likanray.

Es esta lucha política y social de nuestro Pueblo Mapuche aquella que los sucesivos gobiernos de la Concertación han optado por criminalizar, llevando a tribunales a cientos de ciudadanos de nuestro pueblo y encarcelando a más de una treintena de dirigentes sociales. La reciente detención y exhibición pública como “peligrosos terroristas” de los dirigentes de la Coordinadora Arauco-Malleco, Héctor Llaitul, José Llanquileo y José Huenchunao, solo demuestra que los mapuche seguiremos siendo blanco de políticas represivas bajo la actual administración. También del racismo de autoridades que desconocen absolutamente el trasfondo político, cultural e histórico de nuestra lucha, tales como el Subsecretario del Interior, Felipe Harboe (PPD), quien no dudó en anunciar tras el arresto de Huenchunao “el fin de una historia”.

Señalamos que nada llega a su fin con la detención de uno o dos dirigentes. Los mapuches hemos luchado desde siempre y le aseguramos al señor Felipe Harboe que sus nietos serán también testigos de aquello. Para nosotros y para toda la Nación Mapuche estos golpes represivos, propios de regímenes dictatoriales, solo refuerzan nuestra convicción de seguir avanzando y no claudicar en nuestros propósitos. A su vez, refuerzan entre organizaciones, comunidades y dirigentes hijos de un mismo Pueblo aquellos lazos de solidaridad que la propia acción del estado y sus organismos de intervención habían logrado debilitar. Es por ello que demandamos el fin de esta persecución policial, el retiro de las fuerzas policiales asentadas en las zonas de Lleu-Lleu y Temucuicui, y reivindicamos a los peñi y lamgen encarcelados como Presos Políticos Mapuches.

Todo lo descrito en esta declaración nos afecta como Pueblo y sin duda afecta también el proceso de diálogo al cual nos comprometimos con la Presidenta Michelle Bachelet. Denunciamos hoy que es el gobierno y no el movimiento mapuche quien está deslegitimando, con la torpeza y contradicción de sus políticas, un proceso de diálogo en el cual depositamos parte de nuestros anhelos y esperanzas. Hoy anunciamos con responsabilidad que en fecha próxima convocaremos a una serie de movilizaciones sociales al interior del País Mapuche, en sus múltiples expresiones y formas según estimen nuestras organizaciones. Y señalamos a su vez que de no existir prontamente señales claras del Ejecutivo en orden a generar un nuevo clima de acercamiento, haremos uso de nuestro legítimo derecho a dar por finalizada esta instancia de diálogo.

¡¡...WEWAIÑ PU PEÑI KA PU LAMGEN...!!

Firman los miembros del Comité Político de la COM:

- Galvarino Reiman, Identidad Territorial Nagche.

- Adolfo Millabur, Movimiento Identidad Lafkenche.

- Gustavo Quilaqueo, organización Wallmapuwen.

- Berta Nahuelhuen, Asociación Indígena “José Huenteo Raín”, Castro.

- Francisco Vera, Comunidad Mapuche Pepiükelen, Pargua.

- Rosendo Huenuman, Asociación Newentuleaiñ de Nueva Imperial.

Temuko warria mew, Wallmapu

Contacto de Prensa:

Gabriela Calfucoy

Fono: 9/0046154

Email: ragiantu@yahoo.es




Kolectivo We Newen

domingo, 25 de marzo de 2007

sábado, 24 de marzo de 2007


PREMIO NÓBEL DE LITERATURA, JOSÉ SARAMAGO


"Los indígenas de América eran los dueños de la tierra"


“Los mapuches y mayas deben tomar la palabra porque por siglos han sido humillados y ofendidos, y esto debe acabar”, afirmó el autor de Ensayo sobre la ceguera, en conversación con diversos medios de Latinoamérica. Hablaría de literatura y de su última publicación, pero la política y sus críticas a la política exterior de Estados Unidos no estuvieron ausentes.


Por Silvina FRIERA* / Sábado 24 de Marzo de 2007



- José Saramago. Foto de Katherine Vaz.



(+) Saramago con los mapuches, Bachelet con las transnacionales

En Las pequeñas memorias (Alfaguara) el escritor portugués resucita a un puñado de seres fundamentales en su formación.


“Espero que el espíritu del zapatismo sobreviva, porque sería una esperanza para México y toda Latinoamérica”, aseguró.


MADRID / En la pobre y rústica aldea portuguesa de Azinhaga (palabra que significa “calle estrecha”), situada a cien kilómetros de Lisboa y en las cercanías del río Tajo, nació un Premio Nobel de Literatura, el escritor José Saramago. En esa cuna geográfica, con su frontera de agua y de verdes, con sus casas bajas rodeadas del gris plateado de los olivares, se completó la gestación de un niño melancólico, un adolescente desmadejado, tan lleno de dudas como de certezas, contemplativo y frecuentemente triste.

El escritor portugués sabía que en su infancia estaba el nudo de la cuestión y las claves del hombre que fue, y aunque hace más de veinte años que quería escribir sobre esa etapa de su vida –cuando era “un chaval de 64 años”–, siempre se le cruzaba por el camino la idea de una nueva novela y tenía que abandonar el proyecto. Recién el año pasado consiguió ese recogimiento imprescindible que se requiere para tirar del hilo de los recuerdos, recibirlos en masa, precipitada y azarosamente, y darles una forma para contarlos. A pesar de “un hipo continuo” que lo tuvo a maltraer –no le permitía dormir ni comer–, y que venció con la receta de la abuela, a base de vinagre, pudo, finalmente, concluir ese libro tan deseado.

En Las pequeñas memorias (Alfaguara), que acaba de publicar y que presentó ayer, desde Madrid, en una conferencia telefónica con varios países latinoamericanos y Estados Unidos, gracias al poder reconstructor de la memoria, el escritor resucita a un puñado de seres fundamentales en su formación, como sus abuelos analfabetos, su madre –maltratada física y psicológicamente por el marido, agente de policía–, su “dócil” y “pequeñito” tío Francisco Dinís, su primo José, con el que se llevaba como perro y gato, su hermano muerto, varios de sus compañeros y vecinos.

Estas memorias, que inicialmente iban a titularse El libro de las tentaciones y cuyo proyecto se remonta a la época de Memorial del convento, de 1982, son pequeñas porque se refieren únicamente a la infancia del novelista y porque, además, forman un entramado de textos breves en los que rescata del olvido paisajes, personas y pequeñas escenas: a los once o doce años fue sorprendido con Domitilia, dentro de la cama, “jugando a lo que juegan los novios”; el momento en que su madre fue a buscarlo a la escuela porque había muerto la abuela Carolina; las burlas y las risas contra ese niño orgulloso que arrastraba por el suelo su primer globo, que se había desinflado.

“Aquella cosa sucia, arrugada e informe era realmente el mundo”, escribe Saramago, acaso enojado con esa evocación o con el eco de esas risas. A veces parece demasiado implacable con ciertos episodios de su infancia e impregna esas reminiscencias con un severo tono moral, imponiéndose la mirada sancionadora del adulto por sobre la vivencia del niño en ese paisaje. Aunque admite que tenía mala puntería para cazar aves y que era torpe para pescar, no sucedía lo mismo con las ranas del río Almonda, a las que mataba a piedrazos. “¿Qué mal podrían hacerme esos inocentes batracios?”, se pregunta.

Desde Madrid, Saramago confirmó que no habrá un segundo o tercer libro porque en Las pequeñas memorias –traducido por su esposa, Pilar del Río– recoge la etapa menos conocida de su vida en apenas 179 páginas. “No quería hacer literatura; es un libro austero que busca decirlo todo con el mínimo de palabras posibles”, explicó el autor. Y aunque aseguró que no cambió nada en su vida al escribir estas memorias, admitió que su intención fue hacer un pequeño homenaje a todas las personas que se cruzaron en su vida y que hoy están muertas. “Era gente muy pobre y humilde; campesinos que no habían dejado nada que los recordara”, agregó Saramago.

“De alguna forma los resucité; no tenían más vida y empezaron a tenerla a la hora de entrar en este libro. He podido dar un alarido de vida para aquellos que habían desaparecido y eso es mucho más importante para mí que haber dejado constancia de lo que me ha ocurrido en la vida.” El escritor portugués admitió que decidió escribir sus memorias porque “mi tiempo se está acabando”. Cuando desde Buenos Aires se le recordó la escena en la que su abuelo, que intuye que se va a morir, se despide de cada uno de los árboles de su huerto (ver textual), y se le preguntó de quién se despediría, el Premio Nóbel se permitió bromear sobre el asunto. “A lo mejor la muerte me da tiempo para despedirme de mi mujer, de mi hija y mis nietos, pero cuando eso ocurra ya lo podrás contar, aunque es medio pronto.”

En un fragmento de su libro, Saramago confesó los maltratos frecuentes que recibió su madre: “Supongo que por haber sido atónito y asustado testigo de algunas de esas deplorables escenas domésticas jamás he levantado la mano contra ninguna mujer. Me sirvió de vacuna”. Cuando lo consultaron sobre el tema, el autor de Ensayo sobre la ceguera reconoció que aunque tuvo muchas dudas a la hora de escribir sobre este tema, optó por contarlo porque “ese maltrato psicológico y físico sobre la mujer me ha hecho mucho daño”.

Bush y la mala educación


La paciencia de Saramago para responder todo tipo de preguntas es ilimitada. Cualquier conferencia que lo tiene como protagonista, por más que presente un libro, pasa de la literatura a los temas actuales con una gran elasticidad. En su libro recuerda que cuando comenzó la Guerra Civil española, Saramago tenía un mapa en el que, de acuerdo con los resultados de los combates, iba clavando banderitas de colores diferentes, hasta que comprendió que estaba siendo engañado por los militares portugueses que, al censurar a la prensa, sólo informaban a la población las victorias de Franco. El joven, decepcionado con las mentiras, arrojó el mapa a la basura. “No se puede hablar de desengaño político a los 13 años –señaló el escritor–. No se puede comparar este episodio con la decepción que significó para mí el derrumbe de la Unión Soviética.”

La ética, la moral, la mala educación y los límites de la libertad fueron varios de los temas que fue desgranando durante la hora y media que duró la conferencia. “La humanidad es parte de un rebaño que necesita reglas y pedir la libertad absoluta, como sucedió en Mayo del ’68 en Francia, es un error porque la libertad de uno termina donde empieza la del otro”, opinó el escritor, discrepando con la consigna “prohibido prohibir”. Sobre la situación política en España, Saramago planteó que “se quiso tirar al gobierno (socialista) a la hoguera”, aludiendo a la reciente marcha contra la medida adoptada por el presidente Rodríguez Zapatero, quien decidió aliviar las condiciones de detención del dirigente de la ETA Iñaki de Juana Chaos.

Y denunció que el Partido Popular no “llevó una política digna cuando tuvo la oportunidad y ahora hace gala de su mala educación”. Para el escritor portugués, “la mala educación hoy en día es un comportamiento generalizado”. Más irónico que a la hora de hablar de sus memorias, arremetió contra el presidente norteamericano. “Hay líderes políticos muy bien educados que son muy malos. A lo mejor, Bush no es una persona mal educada, pero le está haciendo mucho daño al mundo”, dijo.

“Espero que el espíritu del zapatismo sobreviva, porque sería una esperanza para México y toda Latinoamérica”, aseguró finalmente el escritor, que calificó al Subcomandante Marcos, líder del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), de “llanero solitario”. Y en la misma sintonía añadió que le gustaría que el movimiento insurgente de todo el estado sureño de Chiapas tuviera eco en las comunidades indígenas del continente. “Los indígenas de América eran los dueños de la tierra y luego llegaron los otros. Los mapuches y mayas deben tomar la palabra porque por siglos han sido humillados y ofendidos, y esto debe acabar”, afirmó el autor de Ensayo sobre la ceguera / Azkintuwe


* Gentileza de www.pagina12.com.ar



Kolectivo We Newen

UNA INVITACIÓN A REFLEXIONAR


We Newen, un potencial movimiento artístico mapuche


Es a través de esta reflexión que nos gustaría invitar a todos los hermanos (as) a dar el siguiente paso y también enrostrar lo nacional en su arte, pues entendemos que cuando el arte deja de ser solamente algo bello y complejo de entender y toma la forma de un movimiento termina rompiendo el estado actual de las sociedades.

Por Danko MARIMAN / Miércoles 14 de Marzo de 2007



- Foto de Juan Pedro Catepillan.


(+) "La música es un instrumento para llegar a nuestros hermanos"



Entendemos la música, la poesía, la pintura, el teatro, la danza y otras formas de arte como formas de mostrar nuestros pensamientos.


Vemos a diversas organizaciones e individuos mapuche con expresiones artísticas entrando en el curso de la demanda Nacional Mapuche.


Algunos seres humanos sentimos atracción por las formas artísticas para luego abrazarlas y entenderlas en su complejidad, a veces siendo nosotros mismo actores de las más diversas formas de arte. Entendemos la música, la poesía, la pintura, el teatro, la danza y otras formas de arte como formas complejas y bellas de mostrar nuestros pensamientos, sentimientos e ideas. Así como una forma de embellecer, engrandecer, hacer conocidas e inmortalizar tales ideas. Con el fin de la dictadura militar en Chile y posterior a una reflexión sobre la identidad Mapuche y el estado actual de nuestro pueblo, comienzan a surgir los primeros brotes de lo que se trasformará en un movimiento artístico Mapuche que ha pasado de lo étnico a lo nacional; es ahí que nace We Newen (Nueva Fuerza).

Dentro de lo étnico hay artistas Mapuches como Elicura Chihuailaf, Leonel Lienlaf, Rayen Kvyen, Jaime Huenun entre muchos otros, que se han destacado por rescatar aspectos culturales, reivindicar la historia de nuestros antiguos, tradiciones, como también han hecho empleo del mapuzugun defendiendo así nuestro patrimonio lingüístico e impidiendo que el proyecto de asimilación chileno se cumpla a cabalidad. Lo que han hecho hasta hoy día con esta labor de rescate y resistencia es una labor tremenda.

Lo nacional, en cambio, lo reconocemos en sus primeros brotes, en grupos como Weichafe Newen y luego Pirulonko, entre otros, que nacen a principios de los 90'. Weichafe Newen comienza a hacer una distinción de la historia Nacional Mapuche en contraste a la chilena, como también a hablar de que somos mapuches y no chilenos, que tenemos una identidad propia como nación que ha sido negada y ocultada por la historia oficial chilena. Así contrastan lo chileno de lo mapuche, pero además hablan de la autodeterminación y validación de nuestros derechos nacionales, enrostrando así una demanda nacional Mapuche a través de sus canciones.

En el caso nuestro, del Kolectivo We Newen, hemos logrado reunirnos para discutir, analizar, reflexionar este tema y desarrollarnos en conjunto con miras a influir en otras personas mediante la utilización del arte. Hemos dado un paso al entender el perfil nacionalista y tomar una orientación tal. Estamos concientes que en su mayoría nuestros oyentes no son solo amantes del hip-hop y la poesía, sino actores de diversas organizaciones sociales, políticas, artísticas, mapuches y no mapuches. Por lo que notamos el amplio recibimiento que ha tenido nuestra propuesta de desarrollo artística y entendemos como puede ayudar a abrir las puertas para la demanda Nacional Mapuche a sectores donde quizás no se pensaba llegaría y masificarla en un corto plazo aprovechando la rápida difusión de esta a través del Internet entre otras formas.

No existe una cultura lectora en la población mapuche, por lo que concebimos que la expresión oral en el arte tiene un más rápido recibimiento que un texto que hable de una propuesta de autonomía para el conjunto de la población. Es ahí donde apuntamos con el arte, a transformarla en un complemento de esta para así poder abarcar más espacios, además de reflexionar temas de debate actual, como cultura, tradicionalismo y también influir con las ideas nacionalistas mapuches en otros. Es a través de esta reflexión que hemos hecho en conjunto que hemos notado un potencial Movimiento Artístico Mapuche, al cual hemos bautizado como We Newen. El cual comienza a gestarse a principios de los 90, pero no se transforma en un potencial movimiento artístico hasta que ahora lo comprendemos como tal, al madurarlo y al existir mas agentes que realizan arte con la misma idea de desarrollo nacionalista Mapuche en diversos estilos y tipos de arte.

Nos referimos a We Newen como un potencial movimiento, pues para trasformarse en tal deben haber más actores que comprendan la transición de lo étnico a lo nacional para englobar nuestra lucha actual y así masificar nuestra demanda para lograr influir en nuestra sociedad y romper el estado actual en el que esta situado nuestro pueblo. Nos referimos a un proyecto artístico que englobe todas las demandas mapuches, sean culturales, por la mantención y recreación de tradiciones, lingüísticas, territoriales, pero que además incluya la demanda nacional Mapuche por el ejercicio de nuestro derecho a la autodeterminación.

Vemos a diversas organizaciones e individuos mapuche con expresiones artísticas y estilos tanto tradicionales como modernos mapuches, entrando en el curso de la demanda Nacional Mapuche a través de su arte. Grupos como Aukiñ Nielol, Ci pu Koxi Ñuke, Newen Wechekeche, We Monglen, Wechekeche ñi trawün y también individuos como David Añiñir, Weichafe David, Eduardo Rapiman entre muchos otros. Todos ellos se reconocen como mapuches y no chilenos, además enrostran a través de su arte distintos aspectos de la demanda étnica Mapuche como lo son cultura, tradiciones, lengua entre otras, pero de manera muy leve lo nacional, la lucha por la autodeterminación-(interna o autonomía) de la región mapuche. Es una suerte de reacción general de diferentes expresiones artísticas de un pueblo con miras nacionalistas, el cual comienza a tomar forma de movimiento artístico poco a poco.

A través de la historia artistas han influenciado movilizaciones y organizaciones, se han trasformado en emblemas de causas revolucionarias influyendo con su arte en cuestionar la institucionalidad, el modelo económico, nuestras culturas y el estado actual de nuestras sociedades. En la poesía Federico García Lorca y Pablo Neruda, fueron personas que lograron comunicar a través de su arte, no solo tristezas de amor, sino también su pensamiento político. Ambos iconos literarios, tenían un compromiso con la vida política y cívica de su tiempo, que influenció a muchos a seguirlos en incluso abrazar sus posturas políticas.

Ambos fueron perseguidos por sus posturas políticas y/o afiliaciones con los gobiernos de su época. Federico García Lorca fue asesinado en la guerra civil española por el bando Nacionalista. Pablo Neruda fue militante comunista y luego embajador chileno en Francia durante el gobierno de Salvador Allende. John Lennon se transforma en la segunda mitad del siglo XX en una figura de la paz, un icono para una generación que estaba en contra de la guerra de Vietnam. A través de sus canciones miles de personas corearon cánticos de paz mientras se esparcía la idea hippie de paz y amor a través de las cuerdas de su guitarra (se le seguía en manifestaciones y estandarizaba como líder de opinión). “John Lennon representaba una visión de esperanza, paz y amor”, decía Michael F Nozzolio.

En Chile, Víctor Jara como militante de las juventudes comunistas participa de forma activa en la campaña presidencial de Salvador Allende de 1970, realizando recitales y difundiendo (a través de su arte) el pensamiento político que compartía. En 1971 asume el cargo de embajador cultural del gobierno de la unidad popular .Cuanta gente logró inspirar, no se sabe, pero lo que si es cierto, es que inspiro a través de sus letras a luchar por ideales, cuestionar las instituciones e incluso a participar o abrazar el comunismo como idea política.

“Recogiendo esa mezcla de fervor ideológico, raíz folclórica y reacción ante el imperialismo cultural, comenzó a gestarse en Chile alrededor de 1967 un nuevo modo de composición e interpretación popular que un par de años más tarde el discjockey y comunicador Ricardo García bautizaría como Nueva Canción Chilena. Su intrínseco desprejuicio para fusionar ritmos y estilos, su apertura a toda colaboración y el marcado carácter reflexivo de sus textos; unen a sus principales exponentes con el espíritu crítico e inquieto que animaría luego a toda fuerza musical disidente… Hasta hoy se le considera uno de los movimientos artísticos más significativos surgidos nunca en Chile”, consigna Marisol García en su trabajo “Un fruto de su época”.

Y así como para los chilenos fue la “Nueva canción chilena”, hoy para nosotros es We Newen, que al contrario de la nueva canción chilena, no es solo música, sino diversos tipos de arte como danza, poesía, música, pintura, etc. No podemos controlar lo que pasa por la cabeza de cada persona o como toman estas expresiones artísticas, pero si sabemos que al igual como nosotros fuimos influenciados (a luchar, pensar y cuestionar nuestros sistemas de vida) por otras corrientes o movimientos artísticos, pensamos que al mapuchizar estos elementos y darles un enfoque nacionalista, habrá una generación de mapuches que se inspirarán, idealizarán e influenciarán por este movimiento y el día de mañana serán agentes activos de la lucha de nuestro pueblo.

Concebimos a We Newen como un potencial movimiento artístico que hoy se inscribe en la historia actual Mapuche y en el proceso histórico de reconstrucción nacional Mapuche. Es a través de esta reflexión que nos gustaría invitar a todos los hermanos (as) a dar el siguiente paso y también enrostrar lo nacional en su arte, pues entendemos que cuando el arte deja de ser solamente algo bello y complejo de entender y toma la forma de un movimiento termina rompiendo el estado actual de las sociedades y/o culturas influyendo en la gente. Esto es lo que buscamos generar para el proceso de Liberación y Reconstrucción Nacional Mapuche / Azkintuwe


Kolectivo We Newen